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El Texto Recibido (el Textus Receptus) es un Texto Superior


El Texto Recibido (el Textus Receptus) es un Texto Superior

Octubre 28, 2008

por Garry Castner


Es Superior porque Proviene de la Ciudad de Antioquía.

Este texto es asociado con la gran ciudad de Antioquía de Siria. La ciudad de Antioquía llegó a ser la cuna del cristianismo después de la persecución de los creyentes en Jerusalén (Hechos 11:19-20). Los apóstoles Pablo y Bernabé iniciaron su gran ministerio allí (Hch.11:22-26). Después como misioneros-evangelistas fueron enviados de esta iglesia (Hechos 13:1-3; 15:35-36; 18:22-23). Más tarde el apóstol Pedro visitó allí (Gálatas 2:11-12). Un texto que procede de este lugar, sin lugar a duda, sería un texto aprobado por los apóstoles y las demás iglesias.


Es Superior Porque Llegó a Ser el Estándar Durante el Período Bizantino.

El Texto Bizantino recibe su nombre porque viene de Constantinopla, anteriormente llamado Bizancio. Llegó a ser el texto estándar de las iglesias en el periodo Bizantino, desde 312 – 1453 d. de J.C. Antes de ese periodo, este tipo de texto fue preservado en Antioquía de Siria. El gran líder Crisóstomo se cambió de Antioquía a Constantinopla en el año 398 d. de J.C. Constantinopla fue el centro del mundo de hablar griego. Sin embargo, en el occidente, latín llegó a ser el idioma dominante. Entonces, los eruditos de Constantinopla eran más aptos para producir y preservar el texto auténtico en el griego.


Es Superior porque es Respaldado por Líderes Cristianos Antiguos.

Fue utilizado por líderes como Basil de Cesarea, Gregorio de Nisa, Gregorio de Nazianzus (Capadocia), Teodoret de Ciro y Crisóstomo de Constantinopla. Estos hombres estaban involucrados en la formación de la doctrina ortodoxa y en la ratificación del canon del NT. Ellos, sin duda, tenían en sus manos muchos otros manuscritos, algunos originales, que no están en existencia hoy. Los historiadores dan evidencia que este tipo de texto se encuentra en los escritos de Justino Mártir (100 – 165 d. de JC); Ireneo (130 – 200 d. de JC); Clemente de Alejandría (150 – 215 d. de JC); Tertuliano (160 – 220 d. de JC); Hipólito (170 – 236 d. de JC), y aun Origen (185 – 254 d. de JC). Todos estos citan el texto bizantino en sus escritos.


Edward Miller estudió todas las citas de los Padres antiguos y encontró que citan el texto bizantino unas 2,630 veces en cambio a otros textos 1,753. El seleccionó 30 pasajes importantes para examinar y encontró 530 del texto bizantino y solamente 170 a favor de otros textos. El concluyó: “El texto tradicional es predominante en los escritos de los Padres antiguos. Su relato prueba que en sus escritos y por lo general en las iglesias, corrupción entró muy temprano en la historia, sin embargo las aguas pura generalmente prevalecieron. Esta tradición siguió también en la mayoría de los Padres que los siguieron. No hay un quiebre, ni intervalo, sino el testigo es continuo.” [Edward Miller in "The Antiquity of the Traditional Text", in John William Burgon, The Traditional Text of the Holy Gospels Vindicated and Established (London: George Bell and Sons, 1896), p. 121].


Es Superior porque es Respaldado por los Manuscritos Disponibles.

Esta familia tiene apoyo convincente de los manuscritos disponibles. En los papiros hay un asombroso número de lecturas distintivamente bizantinos. P45, P46, P66.


El Profesor H.A. Sturz listó 150 lecturas bizantinas muy tempranas en los papiros [Harry A. Sturz, The Byzantine Text-Type and New Testament Textual Criticism (Nashville, TN: Thomas Nelson Publishers, 1984), pp. 61ff, 145ff]. Al contrario a los críticos textuales, las lecturas bizantinas se puede trazar hasta el siglo II.


Con respecto a los unciales, es estimado que 95% de los manuscritos unciales contienen el tipo de texto bizantino. El porcentaje es aun mayor en los minúsculos, casi todos son del tipo bizantino. Los leccionarios también apoyan el tipo bizantino. Es un hecho que, de los manuscritos sobrevivientes, 90% son del tipo de texto bizantino. Aunque los críticos recalcan que no son los más antiguos, hay que reconocer que provenían de cientos de manuscritos paternos, que a su vez pertenecían a los tiempos de los apóstoles y sus discípulos. El argumento en su contra es que aparece en el siglo IV, pero la respuesta es que llegó a ser el más recibido y más utilizado porque representaba perfectamente los originales.


Es Superior porque es Respaldado por Traducciones Tempranas.

El Texto Bizantino también es respaldado por las versiones tempranas del NT. Hay versiones en siriaco, arameo, y latín que son fechados desde el siglo II.


La Pesita, “reina de las versiones” en el año 157 d. de J.C., es una traducción en siriaco y contiene lecturas bizantinas. También es cierto en cuanto a la versión Gótica del año 350 d. de J.C.


Es Superior porque es el Texto Preservado de Dios por medio de Sus Iglesias.

Para el siglo IV el texto bizantino emergió como el texto autoritativo del NT y de las iglesias y por los siguientes doce siglos era así. Dios ha guardado Su Palabra providencialmente porque los creyentes necesitan la verdad en su pureza (Mateo 24:35; 1Pedro 1:23,25). Entonces, la Palabra divinamente inspirada es la misma que ha sido publicada (Salmo 68:11). Es absurdo creer que Dios diera Su Palabra pura a Su iglesia y luego permitir que se corrompiera sobre los próximos XVIII siglos. ¡Es la conclusión de los críticos modernos del Texto Griego del NT! Es razonable suponer que Dios trató el NT como El trató el AT. El Señor Jesucristo atestiguó que el AT, en cada una de sus partes, es la Palabra inspirada de Dios perfecta y sin error (Mateo 5:18; Juan 10:35). Cuando Dios dio Su última Revelación por medio de Su Hijo y los Apóstoles, El la protegió y la preservó de la misma manera que lo hizo con el AT, hasta el día de hoy. ¿Dónde? En el Texto Recibido, el Texto Bizantino.

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