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Los Hombres Detrás de las Revisiónes de la Valera 1862, 1865, 1909, y 1960


LOS HOMBRES DETRÁS DE LAS REVISIONES DE LA VALERA 1862, 1865, 1909 y 1960

La siguiente lista no es completa, pero nos da una idea de los hombres detrás de la 1909. No se sabe con exactitud la totalidad de quienes participaron en la revisión de la del ´09, pero lo que sí se sabe es que los nombres que aparecen aquí tuvieron participación de alguna manera. La mayoría de estos hombres pertenecieron a grupos mayormente conservadores. Sin embargo, hubo algún elemento de la crítica textual que rechazó el Texto Recibido, lo cual se puede detectar en varios pasajes de esta revisión. Pese a ello, de una comparación podemos decir que la 1909 es más apegada al TR que la del ´60. La 1909 retiene algo de la Vulgata, con influencias del texto de Nestle. Aun así, es mejor que la del ´60. De ésto se puede ver en el siguiente ejemplo, en donde aunque la 1909 contiene la palabra “ahora”, no es redactada de manera correcta, que de lo contrario daría una clara enseñanza del futuro reinado milenario de Cristo. Notemos cómo la 1960 niega por completo esta enseñanza al omitir dicha palabra del todo, que de paso, existe en cada manuscrito extante. No hubo otro motivo por tal omisión, excepto el querer negar esta enseñanza.


1909- Juan 18:36 (al final)- “...ahora, pues, mi reino no es de aquí”.

1960- Juan 18:36 (al final)- “...pero mi reino no es de aquí”.


La Revisión de 1862


El Sr. Pablo C. Gunjahr en su libro, “An American Bible”, señala el hecho que para mediados del Siglo XIX, las sociedades bíblicas comenzaban a demostrar una preferencia por introducir cambios en todas las biblias siguiendo la escolaridad moderna a favor del aparato crítico (An American Bible, Stanford University Press, 1999, páginas 89-111). Desde 1849, eruditos como el Católico Romano Francis Patrick Kendrick comenzaron a influenciar las traducciones bíblicas. Según Gutjahr, la tendencia por apartarse de la pureza textual se dio a consecuencia de los descubrimientos recientes en el campo de la ciencia bíblica textual. Los eruditos pensaron que debieron cambiar la Versión Autorizada “King James”, que era, y es, el estándar bíblico. Por ende, las sociedades bíblicas, y particularmente la de Londres, solicitó al Dr. Lorenzo Lucerna Pedroza una revisión de la Antigua Valera la cual salió en 1862. Los antecedentes de Lucerna demuestran que él trabajó anteriormente en un a revisión de la Biblia católica de Torres-Amat haciendo cambios siguiendo la tendencia de las sociedades de favorecer la baja crítica textual. En 1839, Lucerna había trabajado con la Sociedad por la Propagación del Conocimiento Cristiano (SPCK) de Londres para introducir dichas lecturas al catecismo inglés “Book of Common Prayer”, es decir, el Libro de Oración Común. Esto me hace pensar que se estaba dando un regreso hacia los textos católicos, y por ende, me lleva a concluir que Lucerna Pedroza representó la erudición a favor de una base textual inclinada hacia la Iglesia Católica. Esta tendencia aumentaría en el Siglo XX como veremos adelante.


La Revisión de 1865


Tal fue la reacción negativa de los cristianos hacia la revisión de Lucerna de 1862, que tres años más tarde las sociedades bíblicas volvieron a presentar al público una revisión más apegada al Texto Recibido. La “Mora-Pratt” 1865 fue un esfuerzo de los pocos eruditos que quedaban en las filas de las sociedades por resguardar los textos puros. Muchos textos del Nuevo Testamento fueron revisados siguiendo el Texto Recibido y la Versión Autorizada, aunque otros que debieron ser revisados quedaron iguales como antes, corruptos o no muy bien traducidos. Para finales del siglo XIX, la crítica textual de Westcott y Hort había logrado imponerse al grado de cambiar la ciencia textual a su favor. Ya el cristianismo evangélico en general había comenzado a mostrar una preferencia hacia la crítica textual al abandonar la 1865. Desde comienzos del nuevo Siglo 20, las sociedades bíblicas hablaban de revisar nuevamente las traducciones comunes de los idiomas más importantes del mundo, incluyendo el español.


La Revisión de 1909


Dirigida por la “British and Foreign Bible Society” de Londres, se contó con la participación de:


1. Obispo Juan Bautista Cabrera (1837-1916)- Iglesia Española Reformada Episcopal (pero de tipo anglicano) y director por muchos años de la Alianza Evangélica Española. En 1905 produjo, junto con Cipriano Tornos, una revisión del Antiguo Testamento, siguiendo el Masorético hebreo, y la “Revised Versión” inglesa de 1886, la cual fue basada en textos inferiores. Cabrera fue unos de los compositores y traductores de la himnología española más prolíficos, habiendo traducido y escrito al castellano tales himnos famosos como “Nunca Dios Mío”, “A Jesucristo Ven Sin Tardar”, y “Padre, Tu Palabra Es”, y habiendo escrito himnos como “Castillo Fuerte Es Nuestro Dios”, “Santo, Santo, Santo” y “El Señor Resucitó” al castellano. Su hijo, Fernando Cabrera LaTorre, trabajó en el comité de la Biblia Hispanoamericana.


2. Pastor Cipriano Tornos- de España. Ex sacerdote de la orden calasanziana. Luchó por la unificación de las iglesias evangélicas (Alianza Evangélica Española) de España y América latina. Fue pastor de la Iglesia Evangélica Española de Madrid. Con Cabrera, trabajó en el Antiguo Testamento el cual contiene algunos cambios siguiendo infelizmente el texto de Nestle. (Erwin Nestle sacó su aparato crítico en 1877 y ganó el favor de muchos traductores hasta después de 1885).


3. Franklyn G. Smith- Misionero a España. Probablemente miembro del “Spanish Evangelization Society”, entidad evangélica interdenominacional de Escocia. Director de las Sociedades Bíblicas de aquél entonces. Realizó traducciones en otras lenguas como la catalana. Fue influenciado por Erwin Nestle, un crítico alemán para que hiciera revisiones a la Biblia basadas en el aparato crítico.


4. William Douglas- Misionero a España. Iglesia Evangélica Española. Primer director de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera en España.


5. Enrique Payne, (padre)- Misionero a España de la Iglesia Hermanos (Plymouth Brethren). Este y su hijo fueron vendedores de Biblias que provenían del “Bible House of Los Angeles”, un ministerio que entra a España en 1906, aunque él y otros ya trabajaban mucho antes en España. Allí trabajó también con Rudolph Smith, un hermano Americano, y fundador de esta institución.


6. Sr. Juan Jameson (1842-1894)- Representante de la Sociedad Bíblica de Escocia quien con Guillermo Knapp, un Bautista, y Guillermo Moore, un presbiteriano, organizó una iglesia Presbiteriana en España en 1870. Jameson creía que el bautismo infantil era necesario para la salvación. También dirigió la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera en España por 20 años.


7. Enrique Lund (1850-1935)- Otro misionero Bautista sueco que defendió el Texto Recibido en su revista “Homilética”. Para Lund, fue importante interpretar la Biblia correctamente. Mucho de lo que escribió trató con la hermenéutica. Trabajó también en las Filipinas.


8. Otros colaboradores y traductores - Carlos Araujo Carretero (padre del primer agente de la BFBS en España), Victoriano Báez, Henry Thomson, John Howland, y Charles Drees.


En América Latina y España circularon varias ediciones de Reina-Valera que se basaron en los textos tradicionales. Yo mismo poseo varias copias. Tengo varios ejemplares de Biblias de Reina-Valera y Nuevos Testamentos impresos en Nueva York que mejoraron la Valera 1602 al corregir textos alejandrinos con el Texto Recibido (y de hecho es casi igual a lo que hemos restaurado). Según una publicación en inglés titulada “An American Bible”, editada por Paul C. Gunjahr de la Universidad de Stanford en Stanford, California, todas las sociedades bíblicas del siglo pasado, incluyendo la Sociedad Bíblica Americana, la Sociedad Bíblica Escocesa y la Sociedad Bíblica de España, imprimían Biblias que eran revisadas, corregidas y hasta traducidas según el Texto Recibido, ya que aun no predominaba la ciencia crítica textual como regla en dichas instituciones. Fue a comienzos del Siglo XX que se comenzó a revertir al uso de textos alejandrinos (críticos) en las siguientes publicaciones de la Biblia castellana. Si usted examina ediciones de la Biblia de Valera que circularon a finales del Siglo 19 y a comienzo del Siglo XX notará esas diferencias. Lamentablemente algunos de los miembros del comité de la 1909 trabajaron en la Biblia Hispanoamericana (1916), basada también en el texto crítico de Westcott y Hort y Nestle. Quiérese decir, por lo tanto, que aun la edición de la 1909 gozaba de buena aceptación pública, ya que la predominancia de los versos eran basados en el Texto Recibido, con un porcentaje bajo, pero no aun determinado, del texto crítico. Los hombres detrás de esta revisión eran mayormente gente considerada “fundamentalista” o de teología conservadora. Tristemente, no mucho después de la 1909, las sociedades bíblicas comenzaron a tratar de complacer a aquellos con tendencias más liberales editando y publicando ediciones de la de Valera pero basadas en el aparato crítico en vez del Texto Recibido. Aun así, la 1909 gozó por más de 50 años una posición indiscutible como la preferida entre los hispanos, más que la Versión Moderna, y la Hispanoamericana. Como veremos a continuación, esta posición terminó con la edición de la del ´60. ¿Por qué se decidió revisar nuevamente la Biblia Reina-Valera? Antes de la 1909 había muchas, entre otras estaban las de 1831, 1850, y la 1865, que se habían apegado más al Texto Recibido en el Nuevo Testamento. Según el Dr. José Flores, en su libro, “Historia de la Biblia en España”, en la página 232, al tope, dice, “En 1890, Mr. Jameson escribe a Londres sobre la necesidad de revisar la Biblia de Valera española y que, debido a la necesidad, se ha comenzado ya la revisión.” ¿De qué revisión hablaba el Sr. Jameson de Londres? Sin duda, porque el Nuevo Testamento de la 1865, la parte buena, había perdido la confianza y el prestigio entre los evangélicos de habla hispana porque ya a principios del siglo XX comenzaba a influir la ciencia crítica textual a las Escrituras en manos de las sociedades bíblicas. El Sr. Jameson, como “experto”, respondió a las demandas de los hispanos y españoles organizando el comité revisor de la del ´09.


El Factor de la Guerra Hispanoamericana


La historia secular de la España en aquellos tiempos habla de la persecución de los verdaderos creyentes. La Biblia que usaban y de la cual predicaban era la Antigua de Valera. España y América del Norte se enfrentaron en una guerra en la cual España terminó vencida. Los sentimientos decayeron en España de tall modo que fue difícil para las iglesias evangélicas de aquel entonces hacer algo para contrarrestar ese espíritu derrotado en el ámbito nacional. Un país sin libertad de religión y culto es un país que se sumerge en la tristeza, la apatía moral, y la ignorancia. Pienso que el enemigo se aprovechó de esta situación de caos político y espiritual para introducir aun más la ciencia crítica proveniente de Inglaterra, Francia y Alemania. La situación en esos momentos impidió la libre locomoción de predicadores evangélicos debido a la intolerancia religiosa que siempre había existido en España. Por un lado, la Iglesia Católica culpaba al gobierno actual; por otro lado, el gobierno culpaba a la Iglesia Católica. La solución pareció ser que ambos lados culparan a las iglesias evangélicas de todos los problemas políticos y espirituales. Por lo tanto, la solución fue la de suprimir aun más la obra de los evangélicos. Bajo el régimen Católico del Generalísimo Francisco Franco, quien en agosto de 1953 firmó un concordat con el Vaticano, hubo más persecución de los creyentes que no profesaban el Catolicismo Romano. De hecho, unos años anteriores, casi al comienzo de su gobierno, Franco prohibió la distribución de la 1909 al grado de sufrir la pérdida de más de 10,000 Biblias en 1940 en una redada en la ciudad de Madrid. La Biblia del 1909 fue considerada muy “subversiva” y “anticatólica” para el gobierno y la Iglesia Católica. Fue así como desde 1900 hasta 1950, o aun más recientemente, existió poca libertad religiosa, al grado de casi aplastar el movimiento evangélico en España.


Con el paso del tiempo los líderes evangélicos de tendencias liberales y ecuménicas parecen haber diseñado un plan para terminar con esa intolerancia. Aunque a los evangélicos de España no le gustó la idea al principio (y de hecho hubo gran oposición), terminaron abrazándola como la mejor solución a la terrible persecución en España en contra de ellos. ¿A qué solución me refiero? ¿Cuál era la manera en que tratarían de aplacar el odio en contra de ellos? Leamos las palabras del mismo don José Flores, quien vivió y experimentó esa tal llamada solución:


“Los grupos ecuménicos, como el de Taizé, con el Padre Robert Giscard, que aparece en la Televisión Española, dan dinero al editor católico Herder, para imprimir un millón de Testamentos ecuménicos. Simultáneamente, algunos curas compran la versión Reina-Valera (la del ´60, recién sacada al mercado por la Sociedad Bíblica de España.—Nota propia), confesando que es mejor y que la emplean para sus niños de la catequesis, en el nuevo ambiente de apertura católica.” Todo esto concuerda con la nueva política asumida por la Sociedad Bíblica Española, la Alianza de Iglesias Evangélicas Españolas, y el movimiento evangélico en general, como estrategia para unificar criterios, y para regresar al redil católico (universal) bajo la idea de que todos somos “hermanos” y “una sola Iglesia”. Esto dado el recién concilio del Vaticano II, cuyo objetivo fue la reunificación de creyentes protestantes a la Iglesia Católica.


Las Sociedades en España miraron a Nueva York y Londres para una pronta acción. Dice Nida, en su libro titulado “Understanding Latin Americans” 1974, William Carey Library, South Pasadena, California, ISBN 0-87808-117-8 (en español, “Entendiendo Latinoamericanos”), en su prefacio, que hubo tres factores importantes que le motivaron a producir una Biblia adaptada a todos:


1) El movimiento ecuménico impulsado por la Iglesia Católica.

2) El gran interés social por parte de la Iglesia Católica, y

3) El renuevo bíblico, el cual ha estimulado más interés por el mensaje de la Biblia y la proclamación de la Buena Nueva en las iglesias Católicas.


¿Qué mejor idea para unificar la Iglesia Católica con la Evangélica sino la de unificar primero sus Biblias? Todo sugiere que el Sr. Nida y su gente ya habían comenzado a consultar la Universidad Pontificia de Roma y su departamento de griego durante la década de los ´50 con el fin de establecer un texto común. Fue durante este tiempo tan terrible para los verdaderos creyentes en Cristo que el Concilio Mundial de Iglesias lanzara al mercado en 1952 la Biblia en inglés que lleva por título la “Revised Standard Version” (R.S.V.), la cual ha sido señalada como muy corrupta, tomado el ejemplo de Isaías 7:14 en donde dice que la “moza” o la “doncella” (hebreo—“almah”) parirá un hijo, lo cual ataca la doctrina de la deidad de Cristo quien nació de una virgen. Los dueños de la R.S.V. son la Fundación Lockman, los mismos que produjeron la Biblia de las Américas en español. Ahora nos preguntamos, ¿Qué influencias tuvo Eugenio A. Nida en 1946 cuando recomendó tener precaución para no ofender a otros en traducir dicha palabra? Su libro, “Bible Translating” (ABS; 1947) no indicó la prohibición del todo en usar “doncella” en lugar de “virgen” sino que se limitó a usar precaución, ya que el no hacerlo podría ofender a otros, lo que representó una buena idea en ese momento. Sin embargo, años después Eugenio Nida, junto a el Sr. Jan de Waard publicaron un libro titulado “Functional Equivalence in Bible Translating-From One Language to Another” Thomas Nelson, p. 23, 1986, en donde se revela la verdadera apostasía de Nida al decir esta vez que Isaiás 7:14 debe usarse “doncella” (inglés: “young woman”) porque de no ser así, entonces “hay un doble nacimiento virginal en las Escrituras, el de María en Mateo 1:23, y el de Isaías 7:14”. Por eso sospecho que Nida consultó la R.S.V. Nida era el “experto” en traducciones. De ser cierto, y estoy convencido que sí lo es, ¡tenemos al mismo apóstata dirigiendo la revisión de la Reina-Valera 1960!


Sigue narrando Flores lo que sucedió en España (página 302): “En el mes de Mayo de 1965, la visita del Dr. Eugenio Nida, de la Sociedad Bíblica Americana, a la oficina bíblica de Madrid, acompañado de los padres capuchinos Serafín Ausejo y Fuenterrabia, los contactados en Zurbano 8, con el hermano de Taizé, y luego con los escrituristas Angel González, Juan Prado, redentorista (Congregación del Santísimo Redentor), Evaristo Martín Nieto y Manuel Herrainz, mostraban que las Sociedades Bíblicas Protestantes habían dado un giro marcado hacia el ecumenismo, y que las luchas silenciadas entre los editores católicos y sus recelos de la mutua competencia en el campo de la erudición, escondían la verdad subyacente de una competitividad comercial.” ¿Qué hacía Nida con estos “hermanos” Católicos? ¿Por qué les acompañaba?


Les acompañaba porque ya había comenzado el ecumenismo. Todo comenzó en 1946, cuando la Sociedad Bíblica Americana, la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera y otras se unieron para desvirtuar y eventualmente eliminar el Texto Recibido y porque se pretendía alcanzar a todos para Cristo, entonces era necesario empezar por derrumbar los prejuicios entre católicos y protestantes, y entrar en una nueva relación armoniosa y ecuménica. Al dar “jaque-mate” al Receptus se lograría éste objetivo. Amado hermano, no crea los argumentos de los defensores de la nueva revisión del 1960 que insisten que esta revisión sólo se hizo para mejorar la calidad gramatical, y para hacerla más fácil de leer. Esto es lo que oficialmente se reporta, pero sabemos por los hechos que la realidad es otra.


Cuando nos visitó en Guatemala en 1996 el distinguido editor de C.L.I.E., el Dr. Eliseo Vila, tuve la oportunidad de hablar con él en cuestión a nuestra posición acerca del Texto Recibido. Cuál fue mi sorpresa al oír de los propios labios de Vila que efectivamente, en los años ’50, su papá, el gran líder Bautista en España, el Dr. Samuel Vila, había discrepado fuertemente con Adolfo Araujo y otros para que esta “solución” se realizara, ya que la nueva revisión (la del ´60) y subsiguientes ediciones inter-confesionales buscarían la unificación eventual de tanto Católicos como Protestantes y Evangélicos al introducir, en ésta nueva revisión, el aparato crítico de las Sociedades Bíblicas “Unidas”. Para este gran líder Bautista Español la promulgación de esta revisión terminó por arruinar a los evangélicos fundamentalistas. La Reina-Valera 1960 es una mezcla del Texto Recibido con partes del texto crítico el cual se basa en la obra del alemán Eberhard Nestle y su colega Kurt Aland. Cito del libro titulado El Texto Del Nuevo Testamento página 232: “Un principio añadido a la lista primera del Comité de Revisión de la Reina-Valera fue que: Dondequiera que la versión Reina-Valera se ha apartado del Textus Receptus para seguir otro texto mejor, nosotros no volveremos al Receptus. El punto 12 de los Working Principles dice: En casos de duda sobre la correcta traducción del original, consultaremos preferentemente la English Revised Versión de 1885, la American Standard Versión de 1901, la Revised Standard Versión de 1946, y el International Critical Commentary.” -Por Dr. José Flores del comité Revisor de la Reina-Valera 1960.


La elaboración del UBSGNT a finales de los 1940´s contó con eruditos liberales como Bruce Metzger, Mateo Black, Alan Wikren, Eugenio Nida y Barbara Aland. Luego en 1966 ó 1968 entró el Cardinal Católico de Milán, Carlo María Martini, jefe del departamento de ciencias bíblicas de la Universidad Pontificia de Roma. Su trabajo se basó en la obra nefasta del griego de Westcott y Hort de 1881. Debemos mencionar aquí que Martini trabajó con La Sociedad de Jesús (léase los “jesuítas”) desde el 13 de julio de 1952, según expresa el sitio web Catholic Hierarchy.


Fue durante este tiempo que las sociedades bíblicas comenzaban a revisar biblias tradicionales, tales como la Antigua Valera y otras, con el fin de introducir cambios que las harían apegadas a Westcott y Hort.


No hay que dudar, querido lector, que la revisión del ´60 fue lo que propulsó la ola de subsiguientes revisiones de biblias hispanas corruptas que desde los ´60, ´70 y hasta el presente han salido al público evangélico ignorante y no estudiado. Veamos la lista de algunos de los del Comité de Revisión de la Reina-Valera 1960. (Posiblemente hubo más participación de laicos, y clérigos, pero esta lista nos presenta a los protagonistas más relacionados con la revisión.)


La Revisión de la Reina-Valera 1960


Las Sociedades Bíblicas de los Estados Unidos y de Inglaterra formaron realmente tres grupos: Comité Editorial, Comité Consultivo, y Comité Consejero. He aquí una lista parcial de sus integrantes y de la información que tenemos de cada uno de ellos.


1. Dr. Eugenio A. Nida (n. 1914)- Ordenado como ministro Bautista por la Convención Bautista Americana, la cual es a su vez miembro del Concilio Mundial de Iglesias, una organización ecuménica que publicó la “Revised Standard Version” en 1952. Fue secretario de traducciones para las Sociedades Bíblicas en Nueva York. Nida no cree en la inspiración verbal de las Escrituras, por lo tanto es atacante del Texto Recibido. Fue promotor de la técnica de traducción conocida como “equivalencia dinámica”. Muchos defensores de la 1960 dicen que Nida “solamente tuvo una participación supervisora”, sin embargo su influencia en pro de textos de tipo Westcott y Hort en dicha revisión nos hace pensar que esa participación se excedió al grado de incluir los textos corruptos en ella. (“Text of the New Testament”, Kurt Aland and Barbara Aland, William Eerdman´s Publication, Grand Rapids, Michigan, segunda edición, 1981, p.31). Además, la revista People (de la Convención Bautista del Sur) lo entrevistó en 1971, y según el reporte que aparece, Nida dice que cada traducción hecha por traductores nacionales (en este caso los hispanos del comité de la del ´60) “debe ser aprobada por el consultante de las Sociedades Bíblicas Unidas”. (People, Nov. 1971, Vol. 2, # 2, p.6). Sigue el artículo diciendo que Nida ha sido el líder en este grupo de consultantes para las Sociedades Bíblicas Unidas. La siguiente síntesis de su teología refleja el hecho que Nida realmente es un liberal y un modernista. Según David Cloud (“Dynamic Equivalence-Death Knell of Pure Scripture”, Way of Life Literature, Port Huron, MI, 1990), Nida sostiene:


q Que la sangre de Cristo no debe tomarse como un pago literal por nuestros pecados. Nida dijo “La mayoría de eruditos, tanto Protestantes como Católico-Romanos, interpretan las referencias a la redención del creyente en Cristo Jesús, no como evidencia de una transacción comercial “quid pro cuo” entre Cristo y Dios o entre “las dos naturalezas” (su amor y su justicia), sino como una figura del “costo” en términos de sufrimiento”. (E. Nida y Charles Taber, Theory And Practice, 1969, p. 53, n. 19). ¡Nida está equivocado! El sacrificio de Cristo y el derramamiento de su sangre no es una mera figura, sino literalmente fue la propiciación y aplacamiento de Dios.

q Que el lenguaje bíblico no fue dado por Dios, sino que fue determinado por los escritores. “Nida y Taber declaran que Pablo, si hubiera estado escribiendo para nosotros en lugar de su audiencia original, no sólo hubiera escrito con una forma lingüística diferente, sino también hubiera dicho las cosas diferentemente” (Nida y Taber, Theory And Practice of Translation, p.23, n.3). Nida no cree en la misma confesión encontrada en las Escrituras en cuanto a su naturaleza, como la apreciamos en 2 Pedro 1:21, donde leemos que “la profecía no vino en los tiempos pasados por voluntad de hombre: mas los santos hombres de Dios hablaron, siendo movidos por el Espíritu Santo”.

En otra entrevista que le hicieran para la revista “Christianity Today”, Nida reveló lo que cree realmente acerca de las palabras de Dios. Nida ha dicho que es hora que dejemos de “adorar las palabras.” Pero, ¡cuidado! ¡Nida se está refiriendo a las santas e inspiradas palabras de Dios! Este artículo revela además que Nida está de acuerdo conque existan versiones que neutralizan los géneros en la Biblia (él o ella), para que así no se ofendan las mujeres cuando éstas lean pasajes en las Escrituras en donde la palabra en su original usa términos masculinos. Es decir, que el Sr. Nida avala la biblia “T.-N.I.V.”, que es una perversión creada por esta misma razón. Eugenio Nida es un humanista que se metió a asuntos que no le correspondían. Como estudioso de los clásicos griegos, como lingüista, y como antropólogo, Nida se debió haber quedado como profesor de lengua y cultura en California, pero jamás se debió haber involucrado con las santas palabras de Dios, ya que no posee el más mínimo interés de preservar las palabras, sino acoplar el significado de una palabra para satisfacer la cultura receptora, aunque esto signifique adulterar el texto. Quiero hacer una aclaración que hice en la primera edición de mi libro. Yo había dicho que Nida había traducido la palabra “cordero” a “puerco” en Juan 1:29 para una traducción foránea. Sin embargo, quiero corregir lo antedicho y decir que no fue él quien directamente quiso traducir “el puerco de Dios que quita el pecado” en Juan 1:29. Pero Nida sí accedió a que si se hiciere tal traducción, se hiciera siempre y cuando la misma fuese acompañada de una nota del traductor para explicar el por qué de dicha traducción. O sea, que Nida no descarta tal traducción del todo, simplemente dice que lleve una nota de pie. Esto se desprende de la entrevista en cuestión. Sigue diciendo Nida que “los predicadores no deben estudiar los lenguajes bíblicos, sino dedicarse sólo a predicar.” Es decir, que Nida quiere que los predicadores seamos ignorantes en esto para que así él y sus eruditos cambien y adulteren las escrituras a su antojo y capricho sin que el pobre predicador se dé cuenta. Termina la entrevista diciendo que lo más importante es “ser pensativo.” Nida se jacta de ser un erudito, y poder ser un pensador libre. Esto significó para Nida “abandonar la Versión Autorizada King James, ya que con esa no se pensaba.” Las múltiples versiones lo hacen a uno pensar, según explica Nida. ¡Qué insulto a los creyentes bíblicos! Hermano o hermana fundamentalista, ¿confías tú en un hombre como Nida que se mofa de los que amamos la Versión Autorizada? (vea Meaningful Translators, The World´s most influencial Bible translator, Eugene Nida, is weary of ´word worship.´ Interview by David Neff, Christianity Today, October 7, 2002, ppgs. 46-49.)


2. Dr. John H. Twentyman- De Inglaterra. Representante de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera y Sociedad Bíblica del Perú (S.B.B.E.). Su trabajo supervisor fue similar al de Nida. Ofreció ayuda en cuestiones exegéticas y de índole lingüística.


3. Dr. Honorio Espinosa- Chileno. Líder Bautista de la Convención del Sur. Era abogado egresado de la Universidad de Chile. Cuando se convirtió pronto llegó a ser pastor de la Primera Iglesia Bautista en Santiago. Siguió trabajando como abogado. Se preparó como pastor en el seminario Bautista de Louisville, Kentucky, E.U., Muy liberal teológicamente (Estudió bajo el profesor AT. Robertson, quien era a su vez un seguidor de Westcott y Hort). Luego enseñó en el Seminario Bautista en Chile hasta su muerte en 1959. Promovió la unificación de los Bautistas, impulsando la cooperación entre ellos (Movimiento Cooperativista).


4. Dr. Alfonso Rodríguez Hidalgo (1906-?)- De Cuba, director del Seminario Evangélico de Teología en Matanzas, institución interconfesional. Representante para la Iglesia Presbiteriana. Como erudito, el Dr. Rodríguez fue educado en Princeton Theological Seminary, USA, que es la cuna del liberalismo teológico, en el ámbito mundial, ya que es impulsor de las ideas de Benjamín Warfield y el texto crítico de Westcott y Hort. De esta institución salió también el Dr. Bruce Metzger, y el Dr. James I. McCord, contemporáneos de Rodríguez. Metzger fue editor del Nuevo Testamento griego de las Sociedades Bíblicas Unidas, mientras que McCord fue presidente del mismo Seminario teológico. Este último declaró que: “ Las fuerzas que en siglo XVI nos movieron a separarnos, en el siglo XX están impulsándonos a unirnos.” El Dr. Rodríguez fue el vicepresidente en una ocasión de las Sociedades Bíblicas Unidas. De hecho, el mismo Dr. Rodríguez fungió como alto líder dentro del movimiento ecuménico representando el Concilio Mundial de Iglesias como miembro de la Comisión de Fe y Orden (muy liberal y anti-fundamentalista).


5. Alfonso Lloreda - Venezolano. Escribió un artículo publicado por la Sociedad Bíblica Americana atacando la posición del Texto Recibido y enseñó que el texto crítico es mejor. (TBT, Vol. 1, #14, 1964, Nueva York, USA).


6. Francisco Estrello - De México. No tenemos más noticias de él, excepto que murió antes de la publicación de la 1960, y que fue un poeta evangélico.


7. Adolfo Araujo - De España, también aportó ideas y sugerencias. Iglesia Metodista. Trabajó en la del ´09. Fue el agente determinante para convencer a los españoles en aceptar la “solución” de permitir que otros en América Latina produjeran una revisión a la del 1909. Murió antes de que saliera la 1960.


8. Carlos Percy Denyer (1898-1967)- De Inglaterra, pero desde los 14 años de edad radicado en Centro América. Fue co-fundador de la Alianza Evangélica de su país adoptivo. Trabajó con la Editorial Caribe, y con la Misión Latino- americana en Costa Rica, que es una agencia neo-evangélica, y ecuménica. Fue el secretario coordinador y cronista para el comité de la del ´60. Eugenio Nida dijo de él: “Se debe a don Carlos, más que a ningún otro, el que tengamos el texto más libre de erratas y mejor adaptado lingüísticamente que la Sociedad Bíblica ha publicado en muchos años.” También preparó la concordancia para la del ´60.


9. José Flores (1914-1988) - Sociedad Bíblica de España. El Dr. Flores, algo consternado e indignado porque esta revisión se hiciera fuera de España, y por entidades ecuménicas, eventualmente tuvo que comprometerse, y se unió al comité. Admite en su libro “El Texto del Nuevo Testamento” que el Comité para la 1960 prefirió reemplazar el Texto Recibido con Westcott y Hort.


10. Gonzalo Báez Camargo (1899-1983)- Iglesia Metodista Mejicana. El Sr. Gonzalo Báez Camargo tuvo tendencias muy liberales y ecuménicas en cuanto a las traducciones bíblicas. Trabajó con las Sociedades Bíblicas Unidas como autor contribuyente aportando muchos artículos relacionados con la crítica textual, la cual defendió. Tuvo participación como miembro de la Academia Mejicana de la Lengua, convirtiéndose en el principal crítico literario de su país de aquél entonces. Se le conoció también con el seudónimo de “Pedro Gringoire”. Tal parece que su libro, “Hacia Una Renovación Religiosa en Hispanoamérica” (México: Casa Unida de Publicaciones, 1930), trató de derrumbar las paredes de doctrinas que impiden una relación más estrecha entre católicos y protestantes.


11. William H. Walker- Fue representante para la Misión Centroamericana, que es muy liberal, y profesor del Instituto Bíblico de Miami (EEUU). Fue quien se encargó de agregarle las notas de C.I. Scofield a la del ´60 para que todos la aceptaran, que según las actas de las sesiones del comité de la del ´60, fue el factor decisivo para que no fuera rechazada. En mi opinión esto fue una táctica solapada para introducir una nueva clase de “biblia” al mercado hispano, ya que muchos evangélicos adoran las notas del Dr. Scofield, aun cuando estas no son “inspiradas” como piensan. Muchos de los editores de los comentarios en la Reina-Valera/Scofield son de Dallas Theological Seminary, en Dallas, Texas, que es una institución muy liberal. El Dr. Emilio Antonio Nuñez, del Seminario Teológico Centroamericano en Guatemala, fue quien tradujo las notas de Scofield al castellano. Esto fue lo que ganó la aceptación de esta revisión en el mundo hispano. Aparte de todo esto, la edición de la Biblia de Scofield de 1967 introdujo cambios al texto en sí, además de anotaciones aludiendo al aparato crítico. Es interesante saber que la edición de la Biblia Scofield en Inglés de 1909 fue fiel a la KJB, no así la Reina-Valera/Scofield 1960.


12. Israel Morales- De Guatemala. De la Iglesia Presbiteriana Central, y docente del Seminario Presbiteriano de este país. Sostuvo tendencias teológicas moderadas. Vive retirado en Chicago, Illinois.


13. Juan Crisóstomo Varetto (1879-1953) - De Argentina. Líder Bautista de la Junta Bautista Evangélica de Argentina. Cuando aportó ideas y sugerencias, ya contaba con muchos años de edad. Muere antes de que se publicara la del ´60.


14. Obispo Juan E. Gattinoni (1878-1970) - Argentino. Primer obispo Metodista que conoció ese país, y profesor en la Facultad Evangélica de Teología de Buenos Aires (liberal). Al igual que Varetto, cuando trabajó en la revisión de la del ´60 contaba con muchos años de edad.

Otros 50 hombres o más, entre ministros y laicos que trabajaron en la revisión pero que no tenemos más noticias de ellos incluyen a: Profesor Juan Díaz Galindo, de México; Profesor Enrique Parra Sánchez, de Colombia; y J. Decoud L., posiblemente de Paraguay o Uruguay También trabajaron Elías Araujo, Jorge Fliedner, Manuel Gutiérrez y Ernesto Trenchard para el grupo de España. Guillermo Wonderly de América igualmente trabajó. Este último fue editor de la biblia de “Selecciones”, cuyo estilo es totalmente crítico.


La decisión final de los cambios estuvo en manos del Comité Editorial en Nueva York. El gasto para la publicación se compartió con Londres.


Basta una sencilla lectura de las actas de las sesiones en donde participaron estos señores, representando las diferentes tendencias teológicas para darse cuenta de la decepción y manipulación que hicieron con la Palabra de Dios. La Reina-Valera del ´60 no fue solamente una revisión puramente de orden gramatical, sino más bien textual, siguiendo las tendencias críticas. En vez de producir una revisión para que se apegara más a la 1602 original, produjeron una revisión que se parece más a la biblia Católica. Por lo tanto, la “Reina-Valera 1960” es un producto totalmente distinto a la Biblia de Valera 1602. Nida se jacta de que “el público en general no se dio cuenta que esta publicación era de una forma revisada. Esto es lo que el comité quería, precisamente.” (Vea The Bible Translator, Vol. 12, No.3 Julio, 1961, página 117.) Aunque varios de ellos fueron grandes líderes en sus respectivas congregaciones y denominaciones religiosas, creo que tuvieron tendencias liberales, ya que el estar relacionado con Eugenio Nida es suficiente para saber que aquí hubo bastante compromiso de la fe para permitir la tolerancia ecuménica e inter-confesional que predominaba en las sesiones. Un verdadero creyente bíblico fundamentalista no debe cooperar con el ecumenismo textual, especialmente del tipo que se relaciona con católicos.

El Comité despreció el Texto Recibido cuando fue posible y lo sustituyeron por rendiciones, cambios, añadiduras y variantes del aparato crítico. ¿Qué podemos esperar de esta revisión? El editor de la Biblia de Estudios “Harper-Caribe” Reina-Valera 1960 en su introducción, admite las siguientes fuentes para esta revisión: La Septuaginta (LXX), la Vulgata Latina, los rollos del Mar Muerto (Qumram), el Pentateuco Samaritano, Zumaco, Teodoción, y demás variantes como el Texto Alejandrino, de Tishendorf, y otros. Estas fuentes textuales contienen variantes no aceptadas por los creyentes de los textos tradicionales. No son de confianza. Por ejemplo: ¿Qué dice la Harper-Caribe en su nota al pie de la página del pasaje que encontramos en Mateo 1:25? Dice que la frase “dio a luz a su primogénito” pudiera decir, según su variante, “hasta que dio a luz a un hijo”, refiriéndose al nacimiento de Jesús. Si las biblias corruptas como la RSV, en donde aparece esta corrupción la admite, y si la Harper-Caribe incluye la nota, ¿no se corre el riesgo que algunos crean como la Iglesia Católica que Jesús fue el único hijo nacido de María? ¿No apoya la nota al pie de la página de la Harper-Caribe 1960 al Catolicismo Romano? Otro ejemplo de sembrar dudas con las notas de pie en esta “biblia de estudio” es el hecho que en Marcos 16: 9-20 se diga que estos pasajes no fueron “redactados por Marcos”. Con notas así, la credibilidad de la sagrada escritura corre riesgo de ser adulterada, y la Harper-Caribe 1960 no es digna de ser usada por los verdaderos estudiosos de la Biblia. En la misma página admite como fuentes de referencias las siguientes biblias corruptas: Biblia de Jerusalén, Biblia Al Día, y la Versión Moderna. El Dr. J. Mervin Breneman, su editor, revela de dónde vino la Reina-Valera 1960 al decir “para lograr que el texto bíblico sea lo más exacto posible tenemos que seguir adelante en la crítica textual.” ¡Esta horrible admisión debe ser razón suficiente para abandonar la 1960 y pagar el precio de tener que enseñar a nuestra gente que hemos sido estafados seriamente!


Otro factor que no debemos pasar por alto es que la Sociedad Bíblica Americana por mucho tiempo quiso tomarse el control de la Biblia de Valera. Tal parece que Eugenio Nida había logrado convencer a sus jefes en Nueva York que si la “Biblia” había de ser aceptada en todo el mundo hispano, era necesaria una revisión total basada en los “mejores” textos (los críticos) y que además sería mejor imprimirla en América, ya que en España no se podía seguir con la Antigua, dada la intolerancia religiosa impuesta por el gobierno de Franco, y la intolerancia impuesta por la Iglesia Católica. Según Nida, la Antigua Versión 1909 era muy difícil de entender, y muy “Española” para los Latinoamericanos”. En su libro, “Bible Translating” (Cómo Traducir la Biblia) A.B.S., 1947, en la página 81 dice (traducido): “Para incrementar la dificultad, la traducción suele ser en una forma que el lenguaje oficial difiere del lenguaje usado por los parlantes modernos. Consideremos, por ejemplo, la forma de la Versión de Valera (la 1909, nota propia), que en muchas maneras está aun más removida del castellano coloquial de Latinoamérica que la King James está del uso inglés en general de hoy.” Nida fue muy astuto en hacer pensar a la gente que como el lenguaje era anticuado se hacía necesaria una revisión. Lo que Nida no dijo es que se cambiaría de textos griego y hebreo. ¡Con qué razón se opusieron fuertemente algunos líderes españoles! No sólo era pecado pensar que se despreciaría la Antigua Versión porque el castellano era “anticuado”, sino peor que eso, era basarlo en el texto crítico de Nestle (Westcott-Hort), ¡y hacerlo fuera de España! ¡Qué horror! ¡Qué vergüenza! Así se sintieron los españoles, pero ya nada se pudo hacer.

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