Marcos Pérez | El Hispano Flamenco Que Hizo Posible la Impresión de Literatura Protestante en el Siglo XVI
- Dr. Carlos Donate

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Marcos Pérez, el hispano flamenco que hizo posible la impresión de literatura protestante en el Siglo XVI
Por C.A. Donate
Nacido en 1527 en Navarra, España de padres judío-conversos de alta posición económica, y muerto en 1572 en Amberes, Bélgica. Fue mercader, mecenas o financiador de redes para la introducción en España de libros protestantes.
Introducción
Todos damos gracias a los hermanos que año tras año hacen posible que se impriman folletos, testamentos y Biblias RVG enteras. Pero ¿sabemos con quién y en dónde empezó todo esto?
Fue a mediados del Siglo XVI cuando personajes de la Reforma Española supieron de un rico mercader flamenco español que quería financiar la impresión y distribución de literatura protestante por toda Europa. Reformistas como Francisco de Enzinas, Juan Pérez Pineda, Constantino Ponce de la Fuente, Juan Gil, Casiodoro de Reina y otros más recibieron el apoyo económico de Marcos Pérez en un tiempo cuando la adquisición de fondos era casi imposible.

Hoy podemos apreciar la forma en que Dios provee a través de hombres y mujeres fieles a Su Palabra, hermanos quienes a través del subsidio monetario hacen posible que los siervos de Dios como el Dr. Humberto Gómez Caballero puedan imprimir miles de Biblias; ministerios como Beacon of Truth Baptist Ministries (y otros) quienes con mucho sacrificio y mucha fe han podido recaudar miles de dólares para su impresión; hombres como el Misionero Lacey Wheeler de Appalachian Bible Distributors, quienes han podido enviar por todo el mundo miles de Biblias; y un ejército de iglesias y hermanos laicos, pastores y misioneros que han contribuido de una forma u otra para que la RVG pudiera llegar en manos quienes la desean en toda hispanidad. Todo inició con Marcos Pérez.
La siguiente cita fue tomada directamente de: https://historia-hispanica.rah.es/biografias/35372-marcos-perez
Biografía
No es mucho lo que se sabe de este notable y singular personaje, a quien se alude frecuentemente en la correspondencia de Felipe II y del Consejo de Flandes con las autoridades gubernativas en los Países Bajos españoles, así como en la documentación inquisitorial y muy especialmente en la del Tribunal de Sevilla.
Perteneciente a familia de judíos aragoneses reasentada en Navarra, desde donde marchó a Flandes, debió de nacer hacia 1527 y a mediados de siglo se encontraba en Amberes, la declinante pero todavía floreciente metrópoli mercantil flamenca, figurando entre los sefardíes conversos al cristianismo reformado, paso que dio con tanta convicción que era considerado uno de los miembros más destacados del consistorio calvinista local. Aunque la comunidad judía y criptojudía decayó bastante bajo los efectos de la expulsión parcial decretada contra ella en 1549-1550, reasentándose los emigrados en Ámsterdam, y por las crecientes dificultades de los no católicos en los Países Bajos meridionales por causa del endémico conflicto de España con los insurreccionados holandeses protestantes, todavía permaneció en la ciudad un grupo de acaudalados e influyentes mercaderes no católicos, a quienes la administración felipista interesaba retener, entre los cuales Marcos Pérez (Caro Baroja, 1961, I: 507). Por su parte Marañón (Marañón, 1969, II: 18) refiere ser pariente el neoevangelista del luego célebre secretario de Felipe II, también de ascendencia aragonesa.
Marcos Pérez y su esposa Úrsula López de Villanueva, también sefardí conversa al Evangelio, aparecen estrechamente conectados a la impresión y, sobre todo, circulación de libros protestantes en castellano desde Amberes, centro editor de primer orden en la época, un tráfico con el cual también tuvieron mucho que ver otros prominentes hombres de negocios de la localidad, entre ellos Martín López, pariente de Úrsula (Vermaseren, 1973: 3 y ss.). Hay que decir que las tramas y redes que posibilitaban la difusión y publicación de libros clandestinos con destino a la Península se hallaban firmemente consolidadas con anterioridad a la aparición de Pérez en la escena amberina.
En cuanto a la edición, baste recordar que F. de San Román publicó su Catecismo en la gran urbe flamenca en 1530; diez años más tarde Francisco de Enzinas hizo lo propio con su Breve y compendiosa Institución de la Religión Christiana (en Gante, según otros), así como su versión castellana del Nuevo Testamento en 1543; su hermano Jaime un Catecismo en 1542 y, en 1550, Constantino Ponce de la Fuente dio a las prensas en la misma ciudad cuatro ediciones de dos obras de catequética y controversia.
Esa, y la restante producción, tenía como destino España, así como obras similares impresas en Ginebra, Fráncfort, Estrasburgo, París, Lyon y otros puntos editoriales, desde donde eran reexpedidas a Amberes, centro redistribuidor (Thomas, 2001: 34-49).
El proceso seguido luego a Bartolomé de Carranza, quien, por cierto, con anterioridad había pasado un tiempo en Flandes comisionado por el Santo Oficio para, entre otras cosas, investigar y desarticular ese tráfico, aporta detallada información sobre el mismo.
En una de las testificaciones se lee: “Los que traen los libros de hereges en español e latín en Alemania son algunos libreros de Anveres que van dos veces al año a la feria de Francafort, donde a cada feria traen todos los libros que ay de nuevos hereges. Y allí vienen también los españoles que están en Alemania huidos de España por la religión, e de estos baxan cada año algunos a estos estados de Flandes e traen algunas caxas o fardeles de libros de hereges para guiarlos de aquí a España” (Tellechea Idígoras, 1965: 341).
La impresión y circulación de esa bibliografía fue severamente perseguida por las autoridades españolas, lo cual distó de impedir la edición de estas obras, y que en crecido número continuaran siendo remitidas a España y sus dominios americanos por todos los procedimientos imaginables. Del volumen alcanzado por ese tráfico, que contaba con múltiples complicidades, da idea el hecho de que en 1556 Margarita de Parma, gobernadora de los Países Bajos, hubo de apercibir al Consejo de Estado de que los contrabandistas, coordinados y en parte financiados por el rico mercader Marcos Pérez, preparaban una remesa de...
¡treinta mil biblias de Calvino! (Pinto Crespo, 1983: 104), cifra a todas luces exagerada y que debe obedecer a un error de transcripción, debiendo tratarse más bien de tres mil, cantidad más que estimable para la época. Dos años después, en 1558, Felipe II acordó prohibir la entrada en España de libros en romance, sin hacer distinción entre buenos y malos. Tan drástica disposición tampoco pudo erradicar ese tráfico, confluyente como antes sobre Sevilla, principal centro receptor. Se comprende que cuando en 1559 la Inquisición sevillana procedió al secuestro de los bienes del doctor Constantino Ponce de la Fuente, fuesen hallados “[...] más de dos mil cuerpos de libros prohibidos emparedados en[tre] dos tabiques” (Bataillon, 1966: 528) en la casa de la viuda Isabel Martínez.
Esas y otras actividades tenidas por delictivas, aparte de su identificación con la causa de los nacionalistas holandeses, y la protección y el apoyo económico que facilitó sin tasa a cuantos emigrados españoles llamaron a su puerta (Reina, Corro, Enzinas, Valera, Pérez de Pineda, etc.), así como a sus familias, al tiempo que les facilitaba la publicación y colocación de sus obras en el mercado sirviéndose de su influencia, su dinero y de la logística internacional de sus negocios, tornó de día en día más comprometida la situación de Marcos Pérez en Amberes, de donde finalmente fue desterrado (1568) por calvinista notorio (Hauben, 1967: 130-132). Refugiado en Basilea, en esta ciudad montó una gran fábrica de hilado, tejido y estampado de sedas, cuyos réditos y su pingüe patrimonio le permitieron proseguir sus actividades bibliográficas de siempre, hasta su muerte un día indeterminado de 1572. Fin de la cita.
Desde Amberes, al norte de la Bélgica protestante, Marcos Pérez y su familia formaron parte de la Iglesia Holandesa Reformada (calvinista). Se debe a la familia Pérez que muchos hispano parlantes fuesen evangelizados ay ganados a la fe evangélica. La esposa de Marcos, doña Úrsula López de Pérez, era una tremenda ganadora de almas y maestra bíblica (see https://britaix.hypotheses.org/2383). Su líder fue Guillermo de Orange, un noble de sangre danesa que se rebeló contra el tirano rey de España Felipe II, y lideró guerras en contra de la opresión de éste quien quiso destruir a fuerza todo vestigio protestante y el Evangelio en su dominio holandés, que incluía Bélgica, Países Bajos, Zelandia, entre otros. Felipe eventualmente perdió su poder y su reclamo de rey en estos países. Sin embargo, Don Guillermo Orange fue vilmente asesinado por un cortesano fingiendo ser leal, pero en realidad era un enemigo infiltrado que disparó un tiro en el pecho de Orange. Aun así, personas como Marcos Pérez e hijos continuaron financiando la literatura cristiana por toda Europa pagando a imprentas y mercaderes para que llevasen dicha literatura a países de habla hispana. ¡Triunfó la fe!
Hazañas y logros poco conocidos de Marcos Pérez y sus descendientes reformistas:
Cuando Casiodoro de Reina su Biblia, fue Marcos Pérez y sus familiares en Basilea quienes le extendieron la ayuda económica necesaria. Ver https://archive.org/stream/03828562.1455.emory.edu/03828562_1455_djvu.txt
Marcos Pérez no solamente donó recursos económicos para la impresión de la Biblia del Oso, sino que además apoyó toda una red clandestina de distribución, incluyendo al célebre Julianillo Hernández, quien traía Biblias desde Amberes a Sevilla. Quienes como Julianillo contrabandeaban literatura protestante solían usar barriles de vino con un fondo falso, y colocaban dicha literatura a modo que las autoridades eclesiásticas no se daban cuenta. Eso lo aprendieron de Marcos Pérez. Ver https://protestantedigital.com
Marcos Pérez albergó a Casiodoro de Reina y su familia en su casa en Amberes cuando éste se enfermo de manera grave. Por cinco semanas estuvo en cama, y según lo descrito fue asistido hasta recobrar su salud. No se sabe con exactitud cuál fue el motivo de su enfermedad, pero de seguro tuvo que ver con el estrés oxidativo que esto produce en el cuerpo humano. Su temor de ser apresado por las autoridades eclesiásticas, su pobreza al no poder adquirir insumos y alimentación, y el trabajo arduo de traducción seguramente afectó su corazón y sistema nervioso como sucedería con cualquiera de nosotros. Ver La Biblia del Oso, blog monográfico con fecha del 11 de diciembre de 2012, disponible en el Internet blogspot.com. En este sitio podrá leer muchos otros artículos de su interés relacionados no solamente con Reina, sino además con otros reformistas españoles, las imprentas, los manuscritos disponibles a ellos, etcétera.
Aun después de su muerte, la familia de Marcos Pérez ayudó a Cipriano de Valera publicar los Institutos de la Vida Cristiana de Calvino al español. Ver https://placeoftruth.org
Conclusiones.
Vemos que el poder de la moneda puede ser usada para el bien del Evangelio por quienes Dios ha dotado de tales bienes. Oremos que Dios siga usando a fieles hermanos que Dios les ha tocado su corazón para el avance del Evangelio de Cristo. Oremos por aquellos distribuidores, evangelistas, y misioneros que estamos dados a la tarea de impartir esas verdades al pueblo hispano. Oremos para que Dios bendiga los esfuerzos de quienes la imprimen. Necesitamos más hermanos como don Marcos Pérez, amén.



