Mis Palabras No Pasarán
- Manuel Gómez

- 7 nov
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Transcripción del sermón predicado por el Pastor Manuel Gómez en el 27 de junio de 2025 en la Iglesia Bautista Landmark de Haines City, FL, EE.UU. El sermón se titula "Mis palabras no pasarán".
Vamos a leer el versículo 1 al versículo 14 y luego terminamos leyendo el versículo 35. Si lo tiene, indique con un fuerte amén, hermanos. Amén. Amén. Amén. Dice la palabra del Señor de esta manera.
Mateo 24:1-14 Y cuando Jesús salió del templo y se iba, vinieron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Y Jesús les dijo: ¿No veis todo esto? De cierto os digo: No quedará piedra sobre piedra, que no sea derribada. Y sentándose Él en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras, y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es menester que todo esto acontezca, pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá hambres, y pestilencias, y terremotos en muchos lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán para ser atribulados, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las naciones por causa de mi nombre. Y entonces muchos se escandalizarán; y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos, y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Mateo 24:32-35 De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama enternece, y las hojas brotan, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas. De cierto os digo: No pasará esta generación, hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.
[Oración] "Padre Dios, en el nombre de Jesús, te damos gracias en esta mañana por la bendición de ser parte de esta conferencia bíblica, Señor. Sabemos que no hay nada, Señor, no hay nada más que honra, Señor, tu nombre que tu palabra, la pureza de tu palabra. Ah, Señor, sin ti no podemos. Sin ti somos frágiles, somos débiles, pero contigo, Señor, todo lo podemos. Ayúdanos en esta mañana a a ser de bendición. Ayúdanos a todos los que estamos aquí, Señor, a levantar, Señor, el ánimo, la cabeza, Señor, y seguir adelante, Señor, con gozo y alegría en esta conferencia, en el nombre de Cristo Jesús. Amén. Amén y amén."
Pueden sentarse, hermanos. pueden tomar sus lugares.
El contexto, hermanos, de los versículos que acabamos de leer es el siguiente. Jesús va saliendo del templo de Jerusalén con sus discípulos. Al salir los discípulos están asombrados y maravillados por lo que han visto. Aquel templo construido por Sorobabel y Esdras, después engrandecido por Herodes el Grande, era una joya arquitectónica. Aquel templo era hermoso, era imponente, cubierto de láminas de oro, tal que cuando el sol brillaba sobre él, era aquella luz cegadora. donde no había oro, había bloques de mármol de un blanco puro.
Impresionantemente era aquel templo. Ciertamente sus discípulos están impresionados y aquellos hombres cegados por la belleza de aquel templo quieren mostrar a Jesús su belleza, pensando que al igual que ellos Jesucristo quedaría impresionado. Pero antes de adelantarle, antes de adelantarme a mi mensaje, quiero decir en esta mañana, no hay nada en este mundo material físico que pueda impresionar a nuestro Señor Jesucristo.
Jesús responde muy tranquilamente y dice, "De cierto os digo que no quedará piedra sobre piedra." 40 años después, lo único queá lo único que quedará de este templo serán sus ruinas y sus escombros. Porque cielo y tierra pasarán, más mi palabra no pasará.
Impresionante el templo, diría Jesús, ¿no? Impresionante es mi palabra.
Salmo 119:18 dice, "Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu ley."
Salmo 119:27. Hazme entender el camino de tus mandamientos y hablaré de tus obras maravillosas. Maravillosos son tus testimonios, por tanto, los ha guardado mi alma.
En los tiempos de Cristo, aquel templo imponente ha dejado de representar lo que debería de haber representado desde un principio, la presencia de Dios, la gloria de Dios. ha dejado de representar lo sagrado y lo sublime. Y ahora que el templo se ha convertido en un monumento a la gloria del hombre, al poderío del hombre, a la corrupción de igual manera del hombre. Y Jesús no está impresionado y parece ser que les dice a sus discípulos, "Despierten de este sueño, despierten de este encanto. Solo hay una cosa que debe de impresionar nuestros corazones y eso es la palabra de Dios." Palabra de Dios.
Impresionante es la palabra de Dios. La naturaleza, el contenido y efectos de la palabra de Dios deberían de llenarnos de asombro y admiración a cada uno de nosotros. Este compendio de 60 libros escrito por diferentes autores en diferentes tiempos con diferentes ocupaciones y diferentes de diferentes estratos sociales. Este libro que cubre la historia, la biografía, la poesía, la tipología, la teología y la profecía. Este libro, mis hermanos, es un libro que impresiona. Este libro contiene la revelación, la revelación de Dios, el plan de Dios, su redención, sus principios y sus preceptos.
Existe una una integración de las Sagradas Escrituras a través de sus libros que hablan como una sola voz. Las doctrinas de las Escrituras van más allá del entendimiento y la revelación humana. Solo pueden ser entendidos por la revelación divina. Su palabra es impresionante. Su palabra es maravillosa. Y si has de entender y comprender las Sagradas Escrituras en esta mañana, tienes que conocer al Dios todopoderoso.
Después de hablar de la destrucción y del fin del templo, los sermones de Jesús no no mejoran. Jesús procede ahora a hablar no solamente del fin del templo, pero del fin del mundo. El sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán conmovidas.
Yo creo que a Pedro nunca se le olvidaron estas palabras. Por eso escribió en segunda de Pedro 3:10, "Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grandes truenos y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ellas hay serán quemadas."
El tema principal de estos versículos que leímos no es el tiempo de su venida ni el orden de su venida. Después podemos tener una conferencia sobre los últimos tiempos y la escatología, pero la idea principal que el Señor Jesucristo está tratando de dar a sus discípulos es que su palabra es eterna. Su palabra es eterna. He aquí el mundo derrumbándose. He aquí las estrellas cayendo. La luna manchada de rojo. Los fundamentos de de la tierra están siendo sacudidos. Nación contra nación. Hay un descontrol completo, hay un caos y en medio de de de guerras y rumores de guerras y por arribar el anticristo y la bestia y el falso profeta en medio de todo este caos y todo este orden, la palabra de Dios permanece, es eterna, no puede ser sacudida, no puede ser conmovida.
Quiero decirle en esta mañana que la palabra de Dios es un buen fundamento, hermano. Sus palabras son eternas, más permanente que el universo mismo. Hemos llegado al fin el libro que nos dice la historia de la humanidad. Sin embargo, ahí está todavía la Biblia. No han podido destruirla. Este mundo está a punto de acabar y de cerrar en destrucción total. Y por todos aquellos emperadores y líderes religiosos y hombres de poder que intentaron destruir la palabra de Dios han fracasado. Porque el testimonio de Dios nos dice que al final de las edades aún sigue permaneciendo la palabra de Dios.
Gobiernos vienen y van. Gobernantes vienen y van. Hombres inteligentes e ilustres vienen y van. Pero la palabra de Dios ha permanecido para la gloria de Dios.
La existencia de la Biblia es un milagro. Ha sobrevivido el escrutinio, el escrutinio de las edades. Ha triunfado sobre sus adversarios que sin éxito quisieron destruirla, deshacerle, deshacerse de ella. Han querido distorsionarla, han querido corrompirla, han querido negarla, han querido destruirla. El fin del mundo ha llegado, pero gloria a Dios que la palabra de Dios aún permanece.
Impresionante, diría el Señor, es mi palabra y eterna es mi palabra. Esto es lo que Jesús quiere enseñar a sus discípulos. ¿Y cómo será la venida del Hijo del Hombre? ¿Y cómo será tu aparición, Jesús? Y y ¿qué sucederá primero? Y y en qué orden y yo sé que existe un orden y hay un lugar para explicar el orden del fin de los tiempos, pero lo que Jesús quiere que no olviden jamás es que en medio de todo su palabra permanece.
Su palabra es maravillosa. Su palabra es eterna. Pero algo más que encontramos en estos versículos, dice el versículo 14, "Y será predicado este evangelio. Ha llegado el fin, ha llegado la meta final. Estamos sanada en principios de dolores a que llegue el fin. Y qué bendición oír en este versículo que aún hay predicadores en medio del caos, en medio de los del derrumbe monetario, quizás dejó de salir el sustento, el apoyo financiero, todo se ha venido abajo, pero aún hay hombres. predicando el evangelio. La apostasía ha aumentado.
Se han levantados falsos Cristos unos contra otros. Este, y aún hay hombres predicando el evangelio. Yo quiero ser uno de ellos, hermanos. Yo no sé cuándo vaya a terminar esto. Yo no tengo el calendario profético del Señor cuadrado así bien cuadradito, pero yo sé que la venida del Señor Jesucristo es está cerca. Lo que sí quiero y lo que sí me corresponde a mí es que cuando llegue el fin, cuando suene la trompeta, que haya dado yo mi mi último mensaje, mi último servicio al Señor y le haya sido fiel hasta la muerte. Amén.
Hermanos, cantaban las hijas del hermano Manny. Si un alma viene a los pies de Cristo, vale la pena. Si una iglesia más es establecida, donde se predica el evangelio, vale la pena. Si una nación más es alcanzada y si podemos llegar a un país, a una comunidad, a una lengua no alcanzada por el evangelio, si podemos ir ahí ahorita que aún hay tiempo, ahorita que no ha llegado al fin, vale la pena.
Señor, y le dice el Señor a sus discípulos, maravillosa es mi palabra, eterna es mi palabra y predicada es mi palabra. Amén. No hay nada más lindo que cuando la palabra de Dios es predicada, cuando el evangelio es presentado y los hombres responden a la predicación de la palabra y vienen a los pies de Cristo Jesús. Ha llegado el fin. No se puede hacer más, pero aquí hay unos hombres que predicaron hasta lo último. Dios nos ayude ser cada uno de esos hombres. Gracias a Dios por la palabra de Dios.
Gracias a Dios por la pureza de la palabra del Señor, pero que Dios nos ayude predicar este libro y esto no se acaba hasta que él dice que se acaba. Que cuando Cristo venga nos encuentre fieles, fieles a la doctrina, fieles a la palabra y fieles a la predicación. Dios los bendiga.


