Antonio del Corro | Un Colaborador que Quizo el Bien de Todos
ANTONIO DEL CORRO: UN COLABORADOR QUE QUIZO EL BIEN DE TODOS

De los personajes más destacados de la Reforma Española del Siglo XVI, Antonio del Corro es uno de los más estudiados por historiadores. A través de su carrera, se le conoció por varios seudónimos como “Hispalense”, “Reginaldo González Montano”, “Corranus” y hasta “Bellerive”. La razón fue porque luego que se convierte en Protestante fue perseguido por Roma, pero además por otros líderes religiosos, ¡incluyendo otros protestantes inconformes con sus enseñanzas!
Nace en Sevilla en el año 1527 y muere en Londres en 1591 a los 64 años. Estuvo casado con una dama de Amberes llamada María Lenaerts. Tuvieron dos hijos, Juan y Santiago.
Esta breve biografía se basa en varios libros, como “Vida y Pensamiento de Antonio del Corro—Abogado de la Tolerancia” de Manuel Díaz Pineda (ver imagen); El del Dr. A. Gordon Kinder de Nemesis Books, Londres sobre la biografía de Casiodoro de Reina, donde aparece nuestro reformista Del Corro; el de Marcelino Menéndez Pelayo, titulado “Heterodoxos Españoles” de la editorial Biblioteca de Autores Españoles. De forma similar tomé varios datos del libro de Marcel Bataillon, “Erasmo y España” del Fondo Económico de la Cultura, y finalmente de la tesis del Dr. Jorge Augusto González para la obtención de su doctorado en Emory University de Georgia en 1967 titulado en inglés “Valera´s Method For Revising The Old Testament In The Spanish Bible 0f 1602”.
Todos estos autores concuerdan:
1. Realiza sus estudios académicos en el Colegio de Santa María de Jesús en Sevilla, y luego se convierte en monje de la orden de Jerónimo en San Isidoro del Campo, Santiponce. En dicho recinto, ejerció como lingüista y maestro de la gramática, cosa que le ayudó más tarde en su colaboración con Reina y Valera.
2. Aprende lo que la Biblia realmente enseña sobre la justificación por parte de un viejo monje llamado Garci-Arias, o “el Blanco” por ser albino. Pronte se une al grupo de frailes dentro del Monasterio que profesan la misma creencia—solo Cristo salva sin necesidad de méritos de obras. Garci Arias había enseñado de los muchos libros que llegaban al Monasterio para ser revisados por los líderes de la orden de San Jerónimo para su refutación (ver abajo). Libros escritos por Lutero, Melanctón, y Bullinger eran comunes, y además Biblias de varias traducciones en latín y en romance (lengua vulgar).

3. Tenía un tío con su mismo nombre, Don Antionio del Corro y González (ver imagen) que nace en 1472 y muere en 1556 (ver imagen). Este tío era natural de San Vicente de Barquera, y lo más sorprendente es que fue miembro de la Inquisición Española. La familia sevillana Del Corro provenía de sangre de real nobleza. El Inquisidor Del Corro no solamente sirvió de perseguidor de “herejes” protestantes como el célebre Dr. Egidio (Juan Gil), sino además de judíos dada la intolerancia por parte de los reyes Isabel y Fernando.
Fue por medio de este tío que nuestro reformista obtuvo literatura prohibida ya que las tenía para su refutación. Aparentemente nuestro reformador obtuvo de forma secreta esos libros de su tío inquisidor y los leía a secretas, o los llevó al Monasterio sin que se enterara su tío. Esos se descubren en el Monasterio metidos en baúles que habían dejado los reformistas al salir huyendo.
4. Cuando se desata la ola de persecución en Sevilla en 1557, nuestro reformista sale del Monasterio junto a otros 12 frailes en rumbo a Ginebra. Tenía 30 años. Otros 7 logran huir posteriormente. Menendez Pelayo dice que lo vieron en Fráncfort con un ojo vendado. Es decir, que lo perdió pero no se sabe el por qué. En abril de 1562 su efigie fue quemada en un juicio inquisitorial, y sus libros fueron añadidos al Índice de Libros Prohibidos de 1570 como muy peligrosos.
5. En 1560 ya es pastor en Francia y en 1567 escribe “Carta” al Rey Felipe II donde le suplica que se deje de perseguir a los protestantes. Refiriéndose a ellos, incluyéndose a sí mismo, escribe:
“Es muy razonable que si queremos servir a Dios e invocarle tal y como él nos enseña, es decir, en espíritu y verdad, dejemos también a los demás vivir en su miserable e ignorancia, llena de ceremonias y constituciones más que judaicas, puesto que en buena conciencia no tienen la libertad de poder abandonarlas.”
Luego:
“Yo me hacía la siguiente consideración: si somos herejes, ¿porqué no tiene compasión de nuestras almas, ya que de nuestros cuerpos no quieren tenerla? ¿Porqué nos matan perseverando en nuestro error (como ellos estiman) puesto que eso sería causa de eterna condenación? ¿Por qué al quitarnos la vida, se esfuerzan en escoger los tormentos más crueles que se pueda pensar para lanzar a la desesperación a los que más bien deberían ganar y convertir?”
6. Dr. Jorge González dice que Del Corro y Valera trabajaron juntos en la revisión de la Biblia de Reina. Eso inició desde que todos ellos salen de Sevilla en 1557. El Dr. Gordon Kinder dice que Del Corro logró obtener el material necesario para la primera impresión de la Biblia por medio de Juana Dalbret la Reina de Navarra, y que todos se reúnan en Navarra lo antes posible. Esto fue en 1564. Le dice a Reina que le pida a Cipriano de Valera que se una al equipo para dicha empresa de impresión.
7. En 1559 completó sus estudios teológicos con Teodoro Beza para formarse en predicador calvinista. Sin embargo, tuvo diferencias de opinión teológicas con él y tuvo que huir de Ginebra ya que su amigo español Servet lo habían atrapado, juzgado y matado por negar la Trinidad. Del Corro sí creía en la Trinidad (ver Díaz Pineda, página 87. Díaz Pineda en su libro en el Capítulo Once da fe de las muchas creencias compartidas por creyentes bíblicos). Ya en Inglaterra desde 1570 también fue acusado fuertemente por Juan Crespín, el dueño de una imprenta londinense, por creer falsedades. A ello sufrió muchas más calumnias por parte de otros miembros de iglesias calvinistas. Sin embargo, fue exonerado de todas por parte del Obispo Grandal de Inglaterra. Vive sus años de madurez en la obra del Señor en paz relativa impartiendo clases en Oxford donde fungió como prebendario, es decir, con un estipendio económico moderado.
8. En 1591 Antonio del Corro muere y lo sepultan en la Iglesia de Saint Andrew By the Wardrobe, sabiendo que colaboró con Reina y Valera en la publicación de la Biblia en español, enseñando y predicando en varias congregaciones calvinistas de Inglaterra y Ginebra, que dejó muchos escritos académicos y teológicos para la postrimería (ver Díaz Pienda), que confrontó a sus acusaciones con valor, hallando exoneración a la infamia, y dejando un rico legado de reforma toda Europa, pero en especialmente en su amada España natal. Es amante de la hermandad y concordia en Cristo, sin distinción denominacional, pero no ecuménico que compromete la fe verdadera. Pese a tantas acusaciones, permaneció firme en caridad para con sus detractores, algo que nos hace falta hoy en día.
9. Para nosotros los miembros de la Sociedad Bíblica RVG podemos aprender lo siguiente:
Se necesita colaborar unos con otros de manera imparcial, y abnegada. En cualquiera de los muchos aspectos de apoyo moral, económico, y social, un colaborador siempre es bienvenido en nuestro círculo de fieles obreros con la finalidad de avanzar en la promoción de la RVG.
Dicha colaboración inicial con el Dr. Humberto Gómez de forma textual y lingüística nos hizo acreedores de ciertos señalamientos a veces no tan agradables por nuestros amados hermanos que piensan diferente a nosotros, pero como le pasó a Antonio Del Corro, por esos contravientos fuimos fortalecidos y animados a seguir con la labor de defender la pura palabra de Dios a al vez de señalar la mentira y la obra del diablo por adulterar la Palabra de Dios.
Del Corro tuvo un tío con su mismo nombre (algunos, como Díaz Pineda, piensan que era su propio padre) que fue miembro de la terrible inquisición Española en Sevilla. Fue ese tío que arrestó al Dr. Egidio, y lo condenó a la hoguera. Sin embargo, fue eso lo que Dios usó para obtener literatura clandestina y compartirla con sus correligionarios del Monasterio de San Isidoro, y así encender la chispa por el verdadero Evangelio en tiempos duros.
10. Para quienes no son partidarios de la RVG les queremos desear solo lo mejor, y a su vez dejarles la puerta abierta para que algún día se unan a nosotros en defensa de la Biblia en español libre de adulteración textual, y de una belleza lingüista moderna.




