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El Bendecido Ministerio de Colportorado de la RVG

17 sept
6 min de lectura

EL BENDECIDO MINISTERIO DE COLPORTORADO DE LA RVG

Por CA Donate

 

“Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.” Salmo 126:6  RVG


Etimología- Según Wikipedia, el colportorado se refiere a la persona que reparte o distribuye literatura religiosa, en especial Biblias y testamentos. El término fue utilizado por primera vez por los vendedores de Biblias que trabajaban para la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera (SBBE) en el sur de Francia, en los Pirineos.  Ver Colportor - Wikipedia, la enciclopedia libre


A través de los más de 40 años que llevo sirviendo al Señor Jesucristo como misionero, he tenido la dicha de poder llevar la preciosa semilla primero a Puerto Rico, mi bello lugar de procedencia do de fui misionero por 5 años enfocándome a la comunidad de sordos, hasta Guatemala en Centro América donde hemos estado sirviendo al Señor como misioneros desde 1990. Yo traía Biblias y testamentos de la Antigua Valera 1909 que nos proporcionaban ministerios como Llevando la Preciosa Semilla, a cargo del Misionero Bob Adams de Tenesí, EEUU.


Al poco tiempo de comenzar nuestra primera iglesia en Guatemala, conocí al Hermano Paulo Enrique Diéguez Juárez, un señor de 45 años, casado y con varios hijos.


Lo que me impresionó del Hermano Paulo fue su disciplina, carácter, y su integridad, ya que como veterano del ejército de Guatemala, el Hno. Paulo había sido un fiel creyente desde su juventud. De hecho, fue de los primeros convertidos de la Iglesia Bautista Internacional que fundó el Misionero Pablo Marsh en 1967. Ahí sirvió por años como director de escuela dominical, pastor de los jóvenes y diácono. Sin embargo, en 1993 transfirió su membresía  a la nuestra continuando su servicio abnegado a la obra del Señor. Al Hno. Paulo le gustaba el hecho que yo siempre citaba el Texto Recibido en mis mensajes.


Nosotros en éramos celosos de las puras palabras de Dios. Desde 1991 yo había comenzado a enseñar la doctrina de las Escrituras en nuestra iglesia, la cual era integrada de personas sordas y oyentes. El Hno. Paulo, quien además poseía un título de estudios teológicos en el Seminario Teológico Centroamericano (SETECA), al principio no le pareció mucho que estuviera señalando los errores de Westcott y Hort en versiones modernas porque había sido instruido con la Reina Valera 1909, pero también la 1960. Sin embargo y con el tiempo, Dios le permitió entender que las versiones modernas estaban adulteradas, y decidió apoyarme en la labor de revisión de la Biblia en español. Cada día nos juntábamos para comparar verso por verso, usando el Griego  Receptus de Beza de 1598 y el Texto Masorético Hebreo de Ben Chayyim de 1522, la King James de 1611, y las distintas ediciones de la Biblia y Nuevos Testamentos antiguos como Francisco de Enzinas (1543), y Juan Pérez Pineda (1556), Biblias completas de Reina y Valera, comenzando con 1569, 1602,1708, 1831, y 1865. Comparamos otras versiones españolas como la de Lorenzo Lucerna de 1862, la de George Norton de 1858, y otras. Desde mis tiempos en seminario, yo había comenzado a reunir evidencias textuales por medio de la colación de Biblias antiguas con los idiomas originales. Tenía una gran lista de pasajes afectados por la escolaridad moderna, y con el Hermano Paulo estábamos viendo y corrigiendo esos pasajes. En un viaje que realicé a los EEUU conocí a hermanos que estaban trabajando como yo en lo mismo—una revisión textual a fondo. Decidimos con el Hermano Paulo unirnos a dichos esfuerzos, y en 1999 publicamos la primera edición del Nuevo Testamento de Valera 1602, con arreglos y modificaciones  siguiendo el Receptus de Beza.


En la editorial Ala Blanca de la ciudad de Guatermala publicamos 3,000 testamentos. Tan pronto pudimos, iniciamos la bendita labor del colportorado, es decir la distribución de la Palabra de Dios por toda Guatemala. Fueron tiempos benditos, donde él y yo y unos cuantos otros hermanos de nuestra iglesia nos unimos en equipo para andar en pueblos y aldeas ofreciendo la preciosa semilla del Evangelio. Junto al Testamento, ofrecíamos otra literatura evangelística. Vimos muchas almas salvas cuando les predicábamos de Cristo. De hecho, en una de las aldeas de Cuilapa, Santa Rosa, se levantó una obra misionera donde el hermano Paulo pastoreó por 5 años, fruto del esfuerzo del colportaje bíblico. Luego en 2004 comenzamos a colaborar con el Dr. Humberto Gómez y la Reina Valera Gómez. Hoy, al fin de tantos años, creo que tenemos la pura Palabra de Dios. Es un gozo poderla distribuir en Guatemala. De hecho, tenemos una pareja de misioneros de nuestra iglesia que lo hacen a tiempo completo a través de su obra Pasos de Fe (Faith Steps).


Hace unos de años atrás, el Hno. Paulo sufrió un accidente donde perdió la vida. Su legado, sin embargo, en colación y revisión bíblica, en prédica y enseñanza, y más aún, en colportorado queda como un gran recuerdo de fe y bendición. La foto que les comparto muestra al Hermano en pleno trabajo de colportorado en escuelas públicas de Santa Rosa donde trabajó por muchos años.


El colportorado ya ha cambiado mucho. En España hubo muchos colportores. En el libro del Dr. Flores, “Historia de la Biblia en España”, Editorial CLIE, 1978, ISBN 84-7228-399-2 hay toda una porción que habla de aquellos valientes héroes, como Don Félix Vacas, que iban de pueblo en pueblo llevando la Palabra de Dios. Otro gran libro es el de Máximo García Ruiz, (de venta en Amazón.com) quien nos relata de muchas historias de esos valientes héroes de la fe, que a través de los años fueron de casa en casa distribuyendo la Palabra de Dios. Grande fue el sufrimiento, las burlas, y la heridas recibidos por tantos de ellos. Sin embargo, ese sufrimiento no se comparó con el gozo que les causó al ver tantas almas venir a los pies de Cristo.


Romanos 8:18 nos recuerda, “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son dignas de comparar con la gloria que en nosotros ha de ser manifestada”.


En su libro relata que los años de mayor esfuerzo fueron desde 1900 hasta 1936. Habla de Ventura Vidal, que previo a convertirse en colportor perseguía a los protestantes, delatándolos a las autoridades, como Saulo de Tarso. Sin embargo, un día él conoció a Cristo, y al poco tiempo comenzó a distribuir la Versión de Valera por toda España. Dice el autor, “Tal era su anhelo por propagar el Evangelio que, abandonando su oficio, se entregó a la labor del colportorado en el año 1899, entrando en el Siglo con su viejo maletín, ofreciendo el mejor libro por ferias y mercaderes”.  Hay muchísimas historias más, unas no tan agradables, pero todas llenas de fe y valor.


Hoy ya no usamos el término colportorado. Hoy hablamos de la distribución de la Reina Valera Gómez a través de pastores y misioneros que creemos que es la pura y perfecta Palabra de Dios para el mundo de habla hispana. Ya no se sufre como se sufría antes. El único sufrimiento es el de no poder distribuirlas lo suficiente porque se nos acaban, y quedamos desabastecidos. Sufrimos al no poder levantar los fondos necesarios para imprimir más. Sufrimos cuando nos atacan y nos tilden de controversiales y causantes de divisiones. Sufrimos, pero seguimos adelante sabiendo que Dios está con nosotros.


Al concluir esta breve monografía, quiero compartir un poema que el Hno., Paulo escribió hace años. Espero que este les anime a seguir distribuyendo la Reina Valera Gómez en toda Latino América. No nos cansemos de bien hacer, que a su tiempo el Señor dará fruto.

 

EL VALIENTE COLPORTOR

Por Paulo E. Diéguez



Ese que camina por ciudades, pueblos, aldeas, y caseríos

Enfrentando con valor calamidades, pruebas, y desafíos

Por llevar esperanza al mundo perdido y la Palabra del Señor

Para rescatar a las personas cuya ruta es el infierno

Y enseñarles del Señor de su gran amor tan puro y tierno

Es sin duda alguna el sincero y valiente colportor.

 

Hombre aguerrido que angustias y penas no le dan temor

Porque sabe que su escudo es nuestro amante Protector

Que le da en esta empresa valor y gran sabiduría

Para que sin pena a los hombres proclame la salvación

La cual sólo alcanzarán con Cristo en el corazón

Lo que al fin de su jornada lo colmará de alegrías.

 

Cara en realidad, de esta labor el precio;

Muchas veces es el hambre, otras la fatiga, otras el desprecio

Pero allá va siempre decidido; es un hombre fuerteSabe bien que su tesoro es para otros salvación

Por el cual el Dios del cielo podrá darles perdón

Aunque esta valentía para él traiga la muerte.

 

El continúa con hidalguía repartiendo su literatura

Con tratados y folletos, y las Santas Escrituras

Porque sabe que dos cosas el Señor le ha legado,

Para que el mundo saque de su aguda ignorancia

Y les predique de Cristo con amor y perseverancia;

Estas son la salvación de las almas y el valiente colportorado.

 

Su calzado se termina totalmente destrozado:

Sin tener control siquiera por dónde él ha transitado,

Por los valles y montañas dejando oír su voz

Para que el que su fiel mensaje comprenda

Con ansias en su pecho una Biblia de él obtenga

Convencido cien por cien que esta es la Palabra de Dios.

 

Y así irá andando el valiente colportor

Cumpliendo su trabajo, con ahínco y con amor;

Y si caminando en lejana tierra le llegara su final

Y de él nunca los suyos más volvieran a saber

El fruto de su trabajo nunca se podría perder

Porque su lugar está asegurado en la ciudad celestial.

 

¡Que Dios bendiga a cada uno de Ustedes en la distribución de la Reina Valera Gómez!

-CAD


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