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La Revisión de 1862

Actualizado: 10 feb



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En 1862 la Universidad de Oxford publicó una revisión de la Reina-Valera hecha por Lorenzo Lucena Pedrosa. Lucena era un distinguido profesor de la Universidad que logró ser instalado como profesor de lengua y literatura española en 1858. En su estadía en Oxford también tradujo muchos materiales al castellano para la Iglesia Anglicana. En 1861, la Sociedad Promotora de Conocimiento Cristiano (Society for Promoting Christian Knowledge) le contrató para hacer la revisión de la Reina-Valera.

El 12 de abril de 1869, la SPCC llegó a un acuerdo con la Sociedad Bíblica BritÔnica y la Sociedad Bíblica Trinitaria dando permiso a tales de publicar el texto de Lucena en México y España. Luego muchas otras sociedades bíblicas se acordaron de publicar este texto.


Según Margret Hills, la bibliotecaria para la Sociedad Bíblica Americana, entre 1602 y la revisión de 1862 hubo varias revisiones de la Reina-Valera. En 1708 una revisión fue hecha del Nuevo Testamento por SebastiÔn de la Enzina, y publicada en Ámsterdam. La próxima fue ordenada por la Sociedad Bíblica BritÔnica y Extrajera con la colaboración de Uzieli en 1806. La revisión de 1831 o 32 parece difícil de encontrar. También la 1850 es así.


La pregunta del millón entonces es, ĀæCuĆ”ndo comenzaron a entrar los cambios del Texto CrĆ­tico a la Reina-Valera? Usando el anĆ”lisis de Rex Cobb, que estĆ” disponible en la pĆ”gina de ā€˜Recursos’ de nuestro blog, se puede dar cuenta que en 1862 hubo un cambio radical en la metodologĆ­a de los revisores. Por esa misma razón busquĆ© copias digitales de las revisiones anteriores, para ver si el cambio fue brusco o lento. Lo que encontrĆ© es que en realidad las revisiones de los Nuevos Testamentos de 1708 y 1806 representaban una mejorĆ­a incluso en relación al Texto Recibido. Por ejemplo, en Mateo 27:41, las de 1708 y 1806 tenĆ­an eliminaron la adición de ā€˜y los fariseos’ que habĆ­a aparecido en la 1569 y la 1602. Y donde la 1602 habĆ­a omitido el nombre de JesĆŗs en Mateo 24:2, las dos revisiones siguientes lo tenĆ­an. Lucas 23:42 de la 1862 omite el nombre del ā€˜SeƱor’ en la profesión de fe del ladrón en la cruz, mientras la 1708 lo mantuvo de las 1569 y 1602. En Efesios 3:9, la 1569 y la 1602 tenĆ­an entre corchetes la frase ā€˜por Jesu Cristo,’ y la 1708 lo tiene sin corchetes. Y la 1862 volvió a ponerlo entre corchetes. La 1909 y la 1960 la omiten por completo. Y asĆ­, sucesivamente repasando los versĆ­culos claves, uno se da cuenta que la Reina-Valera se iba purificando segĆŗn el Texto Recibido. Entonces, algo notable sucedió con la 1862.


El número de cambios entre la de 1862 y la revisión de 1909 no es tan significativo, según el anÔlisis de Dr. Cobb, director de Traductores Bautistas de la Biblia. Y en 1960 salta el número de diferencias de nuevo, cómo la diferencia entre la 1806 y la 1862. Entonces, la revisión de 1862 editada por Lorenzo Lucena Pedrosa representa un alejamiento sustancial del Texto Recibido.


Esto no nos debe sorprender. El siglo XIX es bien conocido por la gran apostasía textual culminado por Obispo Wescott y Dr. Hort en 1881. Sus predecesores, Griesbach, Lachmann, Tischendorf y Tregelles habían sembrado las semillas de duda y racionalismo en el criticismo bajo (textual). Y la Universidad de Oxford, un bastión del Texto Tradicional, sucumbió en la batalla contra el modernismo, pese a los esfuerzos de los Drs. Scrivener y Burgon. Y en medio de ellos, y toda esa influencia estuvo Lorenzo Lucena, profesor de lengua y literatura española en 1862.


Algunos quieren hacernos pensar que el problema es solamente la RV 196o. La verdad es que la Sociedad Bíblica Trinitaria sabía de estos cambios por mÔs que un siglo, y no sonó el alarma. (Damos gracias a Dios que ahora recién empezaron a hacer algo para remediar la situación.) Otros piensan que los revisores de la 1909 eran aquellos que realmente metieron la mayor cantidad de cambios críticos a la Reina-Valera. Sin embargo, la realidad es que en 1602 todavía había mucho trabajo que hacer. Pero, en 1862 el buen trabajo de 1708 y 1806 se echó para atrÔs, y la Reina-Valera comenzó a deteriorase textualmente, siguiendo la corriente de incredulidad en el criticismo textual. Es por eso que es necesario purificar la Reina-Valera hoy de la influencia del Texto Crítico.


Donald Heinz sirvió como misionero en Chile por mas de 20 años.



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