La Revisión de 1862
- Donald Heinz
- 22 abr 2022
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 10 feb

En 1862 la Universidad de Oxford publicó una revisión de la Reina-Valera hecha por Lorenzo Lucena Pedrosa. Lucena era un distinguido profesor de la Universidad que logró ser instalado como profesor de lengua y literatura espaƱola en 1858. En su estadĆa en Oxford tambiĆ©n tradujo muchos materiales al castellano para la Iglesia Anglicana. En 1861, la Sociedad Promotora de Conocimiento Cristiano (Society for Promoting Christian Knowledge) le contrató para hacer la revisión de la Reina-Valera.
El 12 de abril de 1869, la SPCC llegó a un acuerdo con la Sociedad BĆblica BritĆ”nica y la Sociedad BĆblica Trinitaria dando permiso a tales de publicar el texto de Lucena en MĆ©xico y EspaƱa. Luego muchas otras sociedades bĆblicas se acordaron de publicar este texto.
SegĆŗn Margret Hills, la bibliotecaria para la Sociedad BĆblica Americana, entre 1602 y la revisión de 1862 hubo varias revisiones de la Reina-Valera. En 1708 una revisión fue hecha del Nuevo Testamento por SebastiĆ”n de la Enzina, y publicada en Ćmsterdam. La próxima fue ordenada por la Sociedad BĆblica BritĆ”nica y Extrajera con la colaboración de Uzieli en 1806. La revisión de 1831 o 32 parece difĆcil de encontrar. TambiĆ©n la 1850 es asĆ.
La pregunta del millón entonces es, ĀæCuĆ”ndo comenzaron a entrar los cambios del Texto CrĆtico a la Reina-Valera? Usando el anĆ”lisis de Rex Cobb, que estĆ” disponible en la pĆ”gina de āRecursosā de nuestro blog, se puede dar cuenta que en 1862 hubo un cambio radical en la metodologĆa de los revisores. Por esa misma razón busquĆ© copias digitales de las revisiones anteriores, para ver si el cambio fue brusco o lento. Lo que encontrĆ© es que en realidad las revisiones de los Nuevos Testamentos de 1708 y 1806 representaban una mejorĆa incluso en relación al Texto Recibido. Por ejemplo, en Mateo 27:41, las de 1708 y 1806 tenĆan eliminaron la adición de āy los fariseosā que habĆa aparecido en la 1569 y la 1602. Y donde la 1602 habĆa omitido el nombre de JesĆŗs en Mateo 24:2, las dos revisiones siguientes lo tenĆan. Lucas 23:42 de la 1862 omite el nombre del āSeƱorā en la profesión de fe del ladrón en la cruz, mientras la 1708 lo mantuvo de las 1569 y 1602. En Efesios 3:9, la 1569 y la 1602 tenĆan entre corchetes la frase āpor Jesu Cristo,ā y la 1708 lo tiene sin corchetes. Y la 1862 volvió a ponerlo entre corchetes. La 1909 y la 1960 la omiten por completo. Y asĆ, sucesivamente repasando los versĆculos claves, uno se da cuenta que la Reina-Valera se iba purificando segĆŗn el Texto Recibido. Entonces, algo notable sucedió con la 1862.
El número de cambios entre la de 1862 y la revisión de 1909 no es tan significativo, según el anÔlisis de Dr. Cobb, director de Traductores Bautistas de la Biblia. Y en 1960 salta el número de diferencias de nuevo, cómo la diferencia entre la 1806 y la 1862. Entonces, la revisión de 1862 editada por Lorenzo Lucena Pedrosa representa un alejamiento sustancial del Texto Recibido.
Esto no nos debe sorprender. El siglo XIX es bien conocido por la gran apostasĆa textual culminado por Obispo Wescott y Dr. Hort en 1881. Sus predecesores, Griesbach, Lachmann, Tischendorf y Tregelles habĆan sembrado las semillas de duda y racionalismo en el criticismo bajo (textual). Y la Universidad de Oxford, un bastión del Texto Tradicional, sucumbió en la batalla contra el modernismo, pese a los esfuerzos de los Drs. Scrivener y Burgon. Y en medio de ellos, y toda esa influencia estuvo Lorenzo Lucena, profesor de lengua y literatura espaƱola en 1862.
Algunos quieren hacernos pensar que el problema es solamente la RV 196o. La verdad es que la Sociedad BĆblica Trinitaria sabĆa de estos cambios por mĆ”s que un siglo, y no sonó el alarma. (Damos gracias a Dios que ahora reciĆ©n empezaron a hacer algo para remediar la situación.) Otros piensan que los revisores de la 1909 eran aquellos que realmente metieron la mayor cantidad de cambios crĆticos a la Reina-Valera. Sin embargo, la realidad es que en 1602 todavĆa habĆa mucho trabajo que hacer. Pero, en 1862 el buen trabajo de 1708 y 1806 se echó para atrĆ”s, y la Reina-Valera comenzó a deteriorase textualmente, siguiendo la corriente de incredulidad en el criticismo textual. Es por eso que es necesario purificar la Reina-Valera hoy de la influencia del Texto CrĆtico.
Donald Heinz sirvió como misionero en Chile por mas de 20 años.


